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Web en catalán y castellano: cómo hacer bien una web bilingüe para tu empresa

Equipo de CSI8 min de lectura

Si tu empresa trabaja en Cataluña, tus clientes hablan catalán y castellano, y tu web debería hacerlo también. Pero una web bilingüe no es poner un botón y pasar el texto por un traductor: si está mal montada, Google se confunde, los clientes se pierden y mantenerla se vuelve un dolor de cabeza. En esta guía te explicamos cómo hacerla bien, desde las direcciones hasta los formularios.

Web en catalán y castellano: cómo hacer bien una web bilingüe para tu empresa

Por qué tu web debería estar en los dos idiomas

Hay tres razones de negocio, sin más misterio:

  • Tus clientes están en los dos idiomas. Hay quien busca en catalán y hay quien busca en castellano. Si solo estás en uno, ignoras a una parte de ellos.
  • Confianza. Una web que habla el idioma del cliente transmite cercanía y que la empresa es de aquí. Una traducción automática descuidada transmite lo contrario.
  • Menos competencia en catalán. Muchas empresas solo publican en castellano, así que en las búsquedas en catalán suele haber menos webs compitiendo por los primeros puestos. Eso no garantiza nada, pero es una oportunidad real para empresas locales.

Si quieres ver el contexto general, tienes la página de diseño web y la de empresas en Cataluña.

Una URL distinta para cada idioma

La base de todo: cada idioma tiene sus propias direcciones. Por ejemplo, /ca/ para el catalán y /es/ para el castellano. Es lo que hace esta misma web (csoft.es), y es lo que permite a Google rastrear, indexar y mostrar cada versión de forma independiente.

Evita las soluciones en las que la misma dirección cambia de idioma según un botón o una cookie: Google solo ve una versión y la otra queda invisible. Cada página, en cada idioma, debe poder abrirse, compartirse y enlazarse con una dirección propia.

Hreflang: decirle a Google qué versión es cuál

Las etiquetas hreflang indican a Google que dos páginas son la misma en distinto idioma, para que enseñe la versión adecuada a cada usuario y no las trate como contenido duplicado. Van en el <head> de cada página:

<link rel="alternate" hreflang="ca" href="https://tudominio.com/ca/disseny-web/">
<link rel="alternate" hreflang="es" href="https://tudominio.com/es/diseno-web/">
<link rel="alternate" hreflang="x-default" href="https://tudominio.com/es/diseno-web/">

Los errores más habituales son estos: que la página no se incluya a sí misma en la lista, que el enlace no sea recíproco (la versión catalana apunta a la castellana, pero la castellana no apunta a la catalana), que las direcciones sean relativas o estén mal escritas y que el código de idioma sea incorrecto. Si tu web tiene muchas páginas, se pueden declarar también en el sitemap.

Traducir de verdad: títulos, descripciones y direcciones

Una web bilingüe bien hecha traduce todo, no solo el texto visible:

  • Títulos y descripcionesEl título y la descripción que sale en Google deben estar escritos en cada idioma, con las palabras que busca la gente en ese idioma.
  • Direcciones (slugs)/ca/disseny-web/ y /es/diseno-web/, no la misma dirección con un prefijo delante.
  • Textos revisados por una personaUn traductor automático da un primer borrador, no un resultado final. Hay que adaptar expresiones y términos del sector.
  • Imágenes y menúsTextos alternativos de las imágenes, menús, botones y mensajes de error, también traducidos.

Además, las palabras clave no se traducen una a una: en catalán se busca de una manera y en castellano de otra. Conviene investigar cada idioma por separado.

Selector de idioma que te deja en la misma página

Si estás leyendo el servicio de mantenimiento en castellano y pulsas «CA», debes llegar al mismo servicio en catalán, no a la portada. Es un detalle que parece menor y que marca la diferencia: el visitante no se pierde y los buscadores encuentran la relación entre páginas. Para ello, cada página debe conocer su equivalente en el otro idioma.

Y una regla importante: no redirijas automáticamente por IP ni por el idioma del navegador. Es tentador, pero Google rastrea desde fuera y puede no ver nunca una de las versiones; además, al visitante que quiere la otra versión le fastidias. Mejor mostrar el idioma de la dirección que ha abierto y ofrecer un selector visible.

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Buenas y malas prácticas

AspectoBien hechoMal hecho
DireccionesUna URL por idioma (/ca/, /es/)Misma URL que cambia con una cookie
TraducciónTexto, título, descripción y slug revisadosTraductor automático sin revisar
HreflangRecíproco y con autorreferenciaAusente o solo en un sentido
Selector de idiomaLleva a la misma página en el otro idiomaLleva siempre a la portada
Idioma por defectoRespeta la dirección abiertaRedirección automática por IP
ContenidoLas dos versiones completas y al díaUna versión a medias o desfasada

Más allá de las páginas: Google Business Profile, textos legales y formularios

El idioma no acaba en el contenido de la web. Revisa también:

  • Google Business Profile: la ficha de tu negocio puede enlazar a la versión que prefieras; piensa a cuál de las dos y mantén los datos de contacto coherentes con la web.
  • Textos legales: aviso legal, política de privacidad y cookies deben estar disponibles en ambos idiomas, y los dos textos deben decir lo mismo. Es parte de cumplir RGPD y LSSI.
  • Formularios: etiquetas, mensajes de error y de confirmación en el idioma de la página, y un formulario antispam que no estropee la experiencia.
  • Correos automáticos: la confirmación que recibe el cliente debe llegar en el idioma desde el que escribió.

Mantener las dos versiones sincronizadas

El problema real de una web bilingüe aparece al cabo de seis meses: se actualiza un precio, un teléfono o un servicio en una versión y se olvida la otra. Para evitarlo:

  1. Decide una versión «de referencia» y traduce siempre a partir de ella.
  2. Cada cambio, en los dos idiomas el mismo día. Si no, apúntalo como pendiente.
  3. Datos comunes en un solo sitio (teléfonos, direcciones, horarios) para no repetirlos a mano.
  4. Revisa periódicamente que cada página tiene su equivalente y que el hreflang sigue siendo correcto.
  5. Comprueba el sitemap y que ambas versiones están indexadas.

Y si mañana quieres inglés o francés

Si trabajas con turismo o exportación, ampliar a inglés o francés es natural, y con una buena base es sencillo: una carpeta nueva (/en/, /fr/), sus títulos y direcciones traducidos y las etiquetas hreflang ampliadas. Conviene empezar solo con las páginas que de verdad aportan clientes, en lugar de traducirlo todo a medias. Si la estructura se ha pensado desde el principio para varios idiomas, añadir uno más no obliga a rehacer nada.

Preguntas frecuentes

¿Es mejor una web en un solo idioma o en dos?

Si tus clientes son de Cataluña, dos idiomas suelen compensar: llegas a más gente y transmites cercanía. Eso sí, solo si puedes mantener las dos versiones al día; una versión descuidada es peor que no tenerla.

¿Puedo usar un traductor automático?

Como borrador, sí; como resultado final, no. Los textos deben ser revisados por una persona, también títulos, descripciones y direcciones, que es lo que ven los clientes en Google.

¿Hace falta hreflang si ya tengo /ca/ y /es/?

Es muy recomendable. Las direcciones separadas son la base, y hreflang le dice a Google cuáles son equivalentes para que muestre la versión correcta a cada usuario.

¿Debo redirigir al visitante según su idioma o ubicación?

Mejor no. Es más seguro respetar la dirección abierta y ofrecer un selector de idioma visible, que además no confunde a los buscadores.

¿Posicionará mejor en catalán?

No se puede prometer ninguna posición. Lo que sí es cierto es que en muchas búsquedas en catalán hay menos competencia, y tener la versión catalana bien hecha te da una oportunidad que muchos competidores no aprovechan.

¿Se pueden añadir más idiomas más adelante?

Sí, si la web está bien estructurada desde el inicio. Se añade una carpeta por idioma y se amplía el hreflang, sin rehacer lo que ya existe.

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Artículo informativo de carácter general. Los resultados en buscadores dependen de muchos factores y no se pueden garantizar posiciones concretas.

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